Estimadas comunidades escolares,
Y con especial afecto, estudiantes y trabajadoras y trabajadores de la educación, el día de hoy iniciamos juntos y juntas un camino que será largo, un camino que implica mirarnos a la cara, reconstruir y reparar las confianzas, repensar la escuela y nuestro rol en ellas. Con esta primera Jornada de Educación No Sexista, queremos llegar a todos los rincones de Chile con un mensaje claro: las escuelas, los liceos, los colegios pueden y deben ser lugares justos, donde todas y todos puedan aprender, sentirse protegidos, felices, jamás discriminados por ser quienes son. Queremos construir con ustedes escuelas no sexistas, sin sesgos de género, libres de todo tipo de violencias y discriminaciones.
Nuestro compromiso es con ustedes y los necesitamos a todas y todos: niñas, niños y jóvenes; profesoras, profesores, apoderados y trabajadores de la educación. Esta ruta que hoy se abre con esta primera jornada, de un ciclo de jornadas, es parte de una historia que muchas y muchos de ustedes iniciaron hace ya un buen tiempo.
Le hablamos a todos y todas quienes han alzado la voz contra las injusticias, a quienes han protegido y acogido a las víctimas de violencias de género, y han trabajado por la reparación y no repetición; a las y los docentes organizados, a las estudiantes movilizadas por una educación feminista, y a los apoderados y apoderadas reunidos bajo este empeño. Muchas gracias. Nuestro esfuerzo desde el Ministerio de Educación y desde el Ministerio de la Mujer y Equidad de Género, es avanzar a paso firme, yendo hacia la raíz del desafío.
La invitación es a tomarse el tiempo y la palabra. Detener nuestra jornada habitual de clases para sentarnos a conversar sobre la escuela justa, la escuela que queremos.